El 8 de Noviembre de 2020 -con 234 días transitados- finalizaba el "Aislamiento Social Preventivo Obligatorio" (A.S.P.O.) dispuesto por el gobierno nacional y el 9, se iniciaba el "Distanciamiento Social Preventivo Obligatorio" (D.I.S.P.O.), en el marco de la pandemia de Coronavirus en el ámbito de la República Argentina.
Hoy llegamos a los 200 días del "distanciamiento" con 41.080 casos positivos, récord de contagios registrados -desde el inicio de la epidemia- lo que suma un total de 3.663.215 y 551 decesos, alcanzando la triste cifra de 76.135 fallecidos víctimas del Covid-19.
Inevitablemente, el aislamiento -primero- y el distanciamiento -después- implicaron modificar la forma del diario vivir, la rutina, surgiendo cientos de cuestionamientos y preocupaciones en torno a cómo organizar el día a día y suplir las actividades que requieren que uno esté en movimiento. Apareció -entonces- la ambivalencia. Por una parte, mantenerse activo (conectado, alerta, funcional) y, por otra, las limitaciones del espacio.
La incertidumbre y el estar híperalerta a todo lo que va ocurriendo, hizo que adaptarnos a ésta nueva situación sea todo un desafío. En muchos casos, arrastró efectos psicológicos negativos: el miedo real a enfermarse, la frustración por los cambios de planificación de cosas programadas, el ocio del confinamiento, los suministros inadecuados de información, la pérdida del control económico y -obviamente- la estigma que significa una enfermedad. Éstos factores impactaron de manera diferente en las personas. Algunos de los síntomas que produjo ésta medida extrema son: irritabilidad, nerviosismo, angustia, pánico, ansiedad, depresión, estrés, insomnio, etc.
Los especialistas recomendaron acudir a fuentes fidedignas de información y mantener una comunicación fluida con los equipos/compañeros de trabajo para facilitar la contención grupal. Las tareas laborales remotas implicaron estar más "on line", posibilidad -también- para mantener encuentros virtuales con familiares y amigos. En el caso de los estudiantes, conectarse -virtualmente- con sus profesores ayudó a paliar, en parte, el año escolar perdido.
Las redes sociales y las plataformas contribuyeron a mitigar la sensación de aburrimiento que, frecuentemente, se hacen presente en éstas situaciones. El celular se convirtió en un perfecto aliado para socializar en éstos tiempos.
En general y pese a todo, salvo hechos aislados, la gente se concientizó en el sentido que el cuidado depende de todos y que, al ser responsables del cuidado de uno mismo, se beneficia a otros que -por sus condiciones- están más vulnerables. La población cumplió con las sugerencias de autocuidado y cuidado por el otro, siendo éste el valor esencial que sostiene el vivir en comunidad.-
Algo útil, para tener en cuenta:
Ejercicios fisioterapéuticos y sugerencias para fortalecer las defensas, mejorar la capacidad respiratoria, disminuir los síntomas de Covid y prevenir secuelas, por la Lic. NOELÍ.-
"Argentina": Humor irreverente.-
32 enseñanzas que la pandemia del Coronavirus nos está dejando.-
"El Abrazo". Un Poema escrito e interpretado por José Luis García Guillermo, con fondo musical compuesto por Juan Carlos García.-
"Libre, solterito y sin tos". Adaptación de la canción "Libre, solterito y sin nadie" -de Leo Dan- con letra en tiempos de Covid.-
















