María Antonia de Paz y Figueroa -"Mama Antula"- la Misionera que se convirtió en la Primera Santa Argentina en 2024, es considerada la "Madre de la Patria". Por éso, los 7 de Marzo de cada año, se la venera como tal a ésta Mujer adelantada a su tiempo, que nació en Villa Silípica (Santiago del Estero) en 1730 y falleció en Buenos Aires 69 años después.
El pueblo quechua la bautizó "Mama Antula", como un derivado de su nombre en la lengua que había adoptado. Fue una Mujer que vivió fuera de su tiempo histórico. Convivió en un país colonial con una concepción de vida patriarcal, de rangos jerárquicos, que esperaba de ella y del resto de las mujeres que oculten y silencien cualquier vestigio de independencia y rebeldía, como saber leer y escribir.
María Antonia se rebeló al mandato cultural del s. XVIII y al credo familiar que respetaba los estereotipos femeninos de la época. A los 15 años desafió a su padre avisándole que no se casaría ni sería monja. En los albores de la Patria decidió vestirse de laica jesuita y salir a misionar por los lugares más recónditos del país, adoptando el nombre de "María Antonia de San José".
Peregrinó -desde su Santiago del Estero natal- por las provincias de La Rioja, Salta, Jujuy y Córdoba, donde fundó una Primera Casa. A fines de 1778 llegó a Buenos Aires, restableciendo la práctica de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
Su meta era llevar a Dios donde no lo conocían. Caminó más de 4.000 kilómetros (descalza) por todo el Virreinato del Río de la Plata. Su primera gran misión fue visitar las regiones pobres del nordeste argentino para promover los ejercicios espirituales.
Acusada de loca y de bruja, el peso histórico de "Mama Antula" en los sucesos independentistas de la Argentina quizá haya sido más importante que el religioso, aunque ahora se encuentre olvidado. De sus rutinas de Ejercicios Espirituales participaron varios próceres como Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga y hasta el Virrey Santiago de Liniers. Murió once años antes del Hito de la "Revolución de Mayo de 1810".
En Septiembre de 1779, llegó a Buenos Aires después de un arduo viaje. Aquí fundó la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en la Av. Independencia y Salta, lugar convertido en su última morada. A su muerte -el 7 de Marzo de 1799- se calcula que entre setenta y ochenta mil personas se habían beneficiado de la experiencia de los Ejercicios Espirituales.
En plena época colonial, en la que la mujer estaba silenciada totalmente, "Mama Antula" decidió dejar una familia muy asentada económicamente para dedicarse al servicio de los más humildes e intentar plasmar los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Se consideraba hija espiritual de la "Compañía de Jesús". Acá se ve la Cruz colonial y el aljibe, en el patio central de la Casa.
La "Santa Casa de Ejercicios Espirituales" fue construida -entre 1795 y 1810- por iniciativa de "María Antonia de San José". Constituye el único ejemplo de tipología auténticamente colonial que aún subsiste en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Éste convento, conformado por claustros, patios y capillas, es obra de los alarifes Juan Campos y Antonio Masella.
La Casa fue habilitada (sin concluir) en 1799, año en que falleció la ahora Santa. Los claustros circundan diferentes tipos de patios, los cuales poseen características funcionales, simbólicas y arquitectónicas propias. Por Ley 3472 del año 2010, fue declarada -por el GCABA- como "Área de Protección Histórica". Los arcos fueron ideados por la mismísima "Mama Antula".
En aquellos tiempos, el edificio se encontraba fuera del límite urbano de la ciudad. El solar comprendido por las actuales calles Estados Unidos, Lima, Salta y Av. Independencia fue donado por el matrimonio de Don Antonio Alberti Fulle y Doña Juana Agustina Marín Pérez de Velasco, padres de Manuel Maximiliano Alberti Marín (Vocal de la "Primera Junta de Mayo").
Si bien existen construcciones que han sido creadas antes que ésta, todas han sufrido modificaciones de importancia. Por éso, a ésta se la considera como la más antigua, que no ha tenido cambios estructurales. Sus muros, pisos, revestimientos, aberturas, muebles y adornos permanecen tal como eran en aquel tiempo.
Éste sitio funcionó como residencia de las laicas consagradas -como "María Antonia de San José"- y donde toda la sociedad colonial se recluía (algunos días al año) para meditar, ayunar, leer y hasta mortificar su carne. Por acá pasaron casi todos los "Hombres de Mayo" y hasta Mariquita Sánchez (castigada por su romance prohibido con Thompson) y la criada Felipa Larrea de Larrea, considerada la última esclava sobreviviente del período colonial.
Éste es el "Beatisterio", lugar sagrado donde las beatas se reunían a orar. Con el tiempo, éstas se convirtieron en monjas con el nombre de "Hijas del Divino Salvador" y -actualmente- siguen al frente de la Casa donde continúan realizándose retiros espirituales. Sus 95 "celdas" (con dos camas cada una) pueden albergar a casi 200 personas.
A lo largo de su historia, la Casa permitió acoger a un gran número de ejercitantes. Por sus patios, claustros, celdas y capillas pasaron hombres y mujeres comprometidos, que sintieron la conversión con la que "Mama Antula" pudo llegar a Dios, transmitiéndolas en incontables prácticas de religiosidad.
Ésta es la Imagen más antigua de la Casa de Ejercicios. El Cristo coronado de espinas que acompañaba a "Mama Antula" durante sus largas peregrinaciones (a pié) por Santiago del Estero y otras regiones. Ésta imagen era central en su espiritualidad ignaciana, simbolizando su dedicación al servicio y la penitencia. El ahora llamado "Jesús Nazareno" es el que -en la actualidad- se utiliza para el Vía Crucis de Semana Santa, que recorre la Av. de Mayo y culmina en la Catedral Metropolitana.
Ésta es la Capilla central del "Divino Salvador", pilar de la historia religiosa y social argentina. Indisolublemente ligada a la Santa Casa de Ejercicios Espirituales y a la figura de Santa Mama Antula, se convierte en un punto de referencia espiritual y cultural de gran relevancia. Su fachada, aunque sobria, anticipa un interior cargado de historia y devoción que atrae tanto a fieles como a interesados en el patrimonio porteño.
En la Capilla del "Divino Salvador", todos los Domingos se celebra Misa, mientras que el resto del solar no está abierto al público, salvo cuando se realizan Visitas Guiadas. Las monjas que aquí residen continúan con el objetivo primordial de "María Antonia de San José": la práctica de los Ejercicios Espirituales.
Reliquia de "Mama Antula". Se trata de un pequeño resto óseo de su cuerpo que se encuentra expuesto en la Capilla "Divino Salvador" de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, lugar de peregrinación de fieles de todos los lugares que se acercan a venerar a la Primera Santa del país.
Aquí murió "Mama Antula":
"María Antonia de San José" falleció el 7 de Marzo de 1799 -a las tres de la tarde- en la "celda 8" de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, tras una vida dedicada a la Fe y la Devoción ignaciana. Tenía 69 años.
Expiró en el lugar que ella misma impulsó, tras pasar sus últimos días enferma. Había pedido irse en una "hora silenciosa" y Dios le concedió ése deseo, siendo las tres de la tarde, instante de la "Divina Misericordia".
En la habitación, se conserva un leño de ñandubay (utilizado como almohada para apoyar la cabeza del cadáver de "Mama Antula"). El mismo se puede apreciar a la izquierda de la imagen, arriba del baúl que usaba en sus extensos peregrinajes. Ése pedazo de árbol y su rosario, fueron rescatados cuando se exhumaron los restos de la Santa para su traslado.
También, entre la imagen de San Ignacio de Loyola y el cuadro, se puede ver la Cruz peregrina con la que "Mama Antula" caminó más de 4.000 kilómetros. La Santa fue enterrada primitivamente en la Basílica "Ntra. Sra. de la Merced", luego trasladada a la Basílica "Santo Domingo" para -finalmente- encontrar el descanso eterno en la Basílica "Ntra. Sra. de la Piedad". Allí fue inhumada definitivamente, cumpliendo con su voto de pobreza y humildad. Hoy está caratulado "Sepulcro Histórico Nacional", siendo visitado (diariamente) por cientos de fieles.
La "celda 8" está situada dentro de la Casa de Ejercicios Espirituales, conservándose casi intacta. Es un fiel testimonio de la vida austera y la grandiosa labor evangelizadora que llevó adelante la Primera Santa Argentina.
Las Reliquias de "Mama Antula":
En el centro del cuadro, junto a otras reliquias de "María Antonia de San José", se observa el Crucifijo que usaba sobre su pecho.
Muchos objetos remiten al legado de la "Primera Santa Argentina". Fueron usados por "Mama Antula" durante su trabajo evangelizador en Argentina.
Las "Reliquias de Mama Antula" se encuentran expuestas en el Museo, un espacio especialmente reservado dentro de la Casa de Ejercicios Espirituales. Hay muchas cosas que todavía no se muestran, como por ejemplo textos escritos de puño y letra por la Santa, restos de sus huesos, entre otras piezas.
Aquí se preserva otro crucifijo que "Mama Antula" solía usar. Está gastado pero se conserva con el mayor de los cuidados, como todos los preciados objetos que formaron parte de la vida espiritual de nuestra querida Santa.
En el Museo, hay una parte de la pared donde se pueden ver los ladrillos originales que se usaron en la construcción de ésta arquitectura del s. XVIII: La Santa Casa de Ejercicios Espirituales.
Contiguo al Museo, hay una pequeña sala de restauración y preservación, donde los especialistas en museología trabajan diariamente con cada uno de los elementos y objetos que luego pasan a exposición.
"Día de Santa Mama Antula":
La Imagen Histórica salió a las calles porteñas para peregrinar desde la Santa Casa de Ejercicios Espirituales (Av. Independencia y Salta) hasta la Basílica "Ntra. Sra. de la Piedad" (Bartolomé Mitre y Paraná).
La Imagen corpórea muestra a "Mama Antula" con la cabeza cubierta por una especie de hábito (parecido al de las monjas) y descalza, portando solamente la cruz peregrina y las sagradas escrituras. Así hacía sus recorridos evangelizadores por los poblados coloniales del s. XVIII.
Instante en el que el Obispo Jorge García Cuerva imparte la Bendición para comenzar la Procesión desde la Santa Casa de Ejercicios Espirituales hasta la Basílica "Ntra. Sra. de la Piedad".
Así comenzaba la celebración a la "Andariega de Dios", la laica consagrada que caminó miles de kilómetros uniendo Santiago del Estero y Buenos Aires para mantener vivos los Ejercicios Espirituales Jesuitas.
Desde que pasó a la Santidad, "Mama Antula" tiene su Día de Celebración. La Santa Casa de Ejercicios y la Basílica de la Piedad -anualmente, los 7 de Marzo- organizan la Procesión y Misa en Honor a la Primera Santa Argentina.
Así como Santa Mama Antula llevó la herencia de los padres jesuitas a miles de personas, a través de su largo peregrinaje, nosotros le rendimos Honor llevando en alto su imagen por las calles porteñas.
Una multitud de fieles y devotos de Mama Antula acompañó a la Santa -desde la Casa de Ejercicios Espirituales- transitando las calles Salta, Hipólito Yrigoyen y Paraná, para arribar a la esquina con Bartolomé Mitre donde se encuentra la Basílica de la Piedad.
A su llegada a la Basílica "Ntra. Sra. de la Piedad", la imagen de Santa Mama Antula fue depositada en el altar del atrio donde el Obispo Jorge García Cuerva concelebró la Misa como cierre de la celebración.
El legendario colega periodista JULIO BAZÁN realizó una cobertura especial -para TN y "El Trece"- reflejando el fervor que se vivió en ésta jornada especial de celebración a la "Madre de la Patria".
Mons. JORGE IGNACIO GARCÍA CUERVA, actual Arzobispo de Buenos Aires -designado por el Papa Francisco en 2023- recorrió junto a los fieles el trayecto en procesión (por las calles Salta, Rivadavia y Paraná) y celebró la Santa Misa en el atrio de la Basílica "Ntra. Sra. de la Piedad". Su Homilía se centró en la esperanza, la unidad y la necesidad de una Iglesia acogedora que salga al encuentro de todos, superando la indiferencia y las divisiones.
Bendición Final del Mons. Jorge García Cuerva (Arzobispo de Buenos Aires).
Al término de la Misa, se formó una larga fila para ingresar a la Basílica y visitar el "Sepulcro Histórico Nacional" donde descansan los restos de Santa Mama Antula.-