El ex miembro de "Los Abuelos de la Nada" y fundador de "Los Twist", que encontró en el Tango su lugar en el mundo, falleció a los 68 años.
El mítico músico estaba con cuidados paliativos -en su domicilio de Chacarita- por una enfermedad respiratoria y fue encontrado sin vida por uno de sus hijos, que asistió al lugar al no responder los llamados y mensajes.
La historia de Daniel Melingo con la música -y particularmente con el rock nacional- comenzó allá por los '80, cuando ingresó a "Los Abuelos de la Nada", la exitosa creación de Miguel Abuelo donde compartió escenarios con Andrés Calamaro, Cachorro López, Gustavo Bazterrica y Polo Corbella.
Artista de formación, había estudiado en el Conservatorio Nacional de Música. Antes de su ingreso a "Los Abuelos...", acompañó al músico brasileño Milton Nascimento.
Posteriormente -junto a Pipo Cipolatti y Fabiana Cantilo- fundó "Los Twist", banda que trascendió por la memorable y siempre revisitada "La dicha en movimiento" y "Cleopatra, la reina del twist", entre otras obras.
El programa "Malayunta", que condujo en el canal de cable "Sólo Tango" y el disco "Tangos bajos" marcaron su ingreso definitivo a la música ciudadana, en la segunda mitad de los años '90. Su impronta, con un estilo que logró recuperar la estampa canyengue de los arrabales porteños, lo hizo trascender en el ambiente tanguero. A su primer trabajo discográfico le siguieron "Ufa" (1999), "Santa Milonga" (2004), "Maldito tango" (2008), "Corazón y hueso" (2010), "Linyera" (2014) y "Andá" (2016).
En el último tiempo, a pesar de sus malestares, venía trabajando en la regrabación de "Tangos bajos" con un sonido actual y músicos invitados. Tenía planeado presentarlo el 21 de Septiembre en el Teatro Coliseo. Al álbum le sumaba un documental sobre los orígenes del tango y, paralelamente, pensaba lanzar su propio vino: el Malbec "Tangos bajos".
La expresión popular "el tango te espera" refleja la creencia de que éste género musical no requiere búsqueda activa, sino que llega en la madurez personal. Daniel Melingo representó fielmente ésta frase que sugiere que el tango se conecta con las raíces y la historia individual de cada uno, en el momento adecuado.
Hasta SIEMPRE y GRACIAS, querido DANIEL !!!










































