Nuestro país ha perdido un enorme referente del espectáculo. Más de seis décadas dedicadas -a pleno- al teatro, la televisión y el cine. Nadie retrató la realidad argentina como él. Inteligente, locuaz, humilde, generoso y con un talento superlativo. Con una gran tristeza, hoy despedimos a uno de los últimos capocómicos de la historia.
Cómo no recordar su extraordinaria "Salsa criolla", obra con la que recorrió las principales plazas teatrales -aquí y en el exterior- regalándonos su genial y particular arte de monologar y batiendo récords de públicos y permanencia en cartel.
Enrique fue uno de los pioneros del café concert y el stand up. Su inigualable humor estaba basado en el análisis histórico, político y social, con certeras y excepcionales definiciones.
En el último tiempo, su salud se vio desmejorada -por la avanzada diabetes que padecía- siendo internado en varias oportunidades. La pandemia le provocó mucha depresión, privado de sus clásicas reuniones con amigos y salidas nocturnas. Ésta madrugada dejó de existir en el "Otamendi", a los 82 años.
Se fue un gigante y un Señor, con todas las letras. Señor del Show y Maestro de la Vida. En su "Salsa criolla", la canción final decía: "Pasan los años, pasan los gobiernos, los radicales, los peronistas. Pasan veranos, pasan inviernos. Quedan los Artistas! Pasan las crisis, pasan las guerras, pasa la prensa sensacionalista. Las prohibiciones, las listas negras. Quedan los Artistas! Pasa la belleza y la juventud, los optimistas y los pesimistas. Pasan las pestes, pasa la salud. Quedan los Artistas!". Sinceramente, ha pasado todo éso, pero no habrá fantasma que se nos resista ni crisis que nuestra senda tuerza, mientras cuidemos a los Artistas. Hasta SIEMPRE, GENIO !!!
Último Adiós:
Los restos mortales de Enrique Pinti fueron velados en el "Multiteatro" (Av. Corrientes y Talcahuano - C.A.B.A.) y -posteriormente- trasladados al Cementerio Parque "Memorial" de Pilar, donde recibieron sepultura en una ceremonia íntima.-
















