Ha partido una parte importante de la historia viva del tango. El querido MUNI RIVERO, hijo del célebre Edmundo con quien tenía un gran parecido físico, era un tanguero de raza. Sin dudas, heredó el apasionamiento de su padre y fue uno de los artistas del siglo XXI que más se destacaron, compartiendo trinchera con muchos poetas y compositores contemporáneos.
Su infancia transcurrió al compás de tonadas cuyanas, valses criollos, milongas y 2 x 4. Cultor del tango tradicional tuvo su primera experiencia en "El Viejo Almacén", el mítico reducto porteño de Balcarce e Independencia en San Telmo. En 1966 debutó en la recordada "Botica del Ángel", de Eduardo Bergara Leumann.
Logró notable trascendencia por haber compuesto el único tango dedicado al Santo Padre. "Una noche, en 2013, me desperté de madrugada y dije: `le tengo que hacer un tema a Pancho´. Enrique Bugatti hizo la letra y Pepe Colángelo me ayudó con los arreglos. Así nació `Ahora, Papa Francisco' que lo presenté oficialmente en el Monasterio de Santa Catalina", contó -en una oportunidad- sobre los entretelones de la obra. "Ya te has puesto a trabajar, con tu espíritu tan noble/más creyentes, menos pobres, seguro que lograrás", dice uno de los versos de Bugatti.
A los 78 años. nos dejó un gran cantor, compositor y guitarrero, de ésos que ya escasean. BUEN VIAJE, querido MUNI !!!






































